martes, 19 de octubre de 2004

la tetería

eran las 8 de la tarde cuando llegamos a la tetería y todo parecía normal. nos tomaríamos un té tranquilamente y en hora u hora y media nos iríamos cada uno a su casa, que al día siguiente era lunes y había que trabajar o ir a clase (yo ni lo uno ni lo otro: estoy en esa fase de transición después de acabar la carrera, en la que te planteas lo que hacer con tu vida). nos tomamos nuestros tés mientras manteníamos una agradable charla, en la que tocamos múltiples temas que iban desde nuestras frikadas habituales (en este caso con la llama de la vela: qué se puede esperar de 2 físicos y una física cuando se juntan; lo raro es que no se asustó la chica alemana que venía con nosotros) hasta alguna que otra historia de terror, y, cuando miramos el reloj, eran más de las 11 de la noche. habían pasado más de tres horas que para nosotros no habían sido tanto, señal de que estábamos muy a gusto allí (o, tal vez, esa tetería no era normal, después de todo, y dentro el tiempo pasa más rápidamente de lo que parece).

fue una buena tarde la del domingo pasado :)

2 comentarios:

Kiraya dijo...

y digo yo...igual k hay horas k parecen minutos, hay minutos k parecen horas... ¿envejeces sólo tres minutos cuando pasan 3 horas k parecen cada una un minuto?

XDDD

ale dijo...

Kiraya, eres friki o has jugado mucho al planescape


:-P